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altEn el marco del debate público sobre la reforma energética con el tema: “Petroquímica y Refinación: Opciones de Desarrollo”, la senadora Dolores Padierna Luna afirmó que mediante esas dos actividades de transformación del petróleo crudo se puede tener un valor agregado enorme.


Señaló a manera de ejemplo y para destacar la importancia de la petroquímica y refinación, que las principales petroleras del mundo, las que controlan el 83 por ciento de las reservas mundiales, están entrando con mucha fuerza e inversión en la petroquímica y en la transformación del crudo, es decir, a la refinación, al tiempo que se están colocando en los primeros niveles de ganancias mundiales.

Explicó que México tiene todo, ya que empezó 30 años antes que cualquier otro país, “tenemos toda la infraestructura, toda la experiencia necesaria, también los recursos y si no alcanzaran existe el modelo de financiamiento para echar a andar, en primer lugar, las plantas que tenemos y que están subutilizadas”.

Advirtió que actualmente la pérdida es gigantesca debido a la dinámica de privatización y la pretensión de modificar el régimen constitucional en materia energética; “México quedaría como un país tercermundista sin ninguna opción de desarrollo, pero perdiendo lo que hoy tienen muy pocos países: nuestra soberanía energética”.

En su turno, Marcos Valdez González, perito petrolero, estableció que el Sistema Nacional de Refinación tiene una capacidad instalada de 1 millón 700 mil barriles, pero que en la actualidad las refinerías están procesando únicamente 1 millón 200 mil y el resto está ocioso.

Apuntó que el déficit de 500 mil barriles es consecuencia de la política energética “equivocada” del gobierno desde hace al menos 20 años.

Aseguró que el país cuenta con la tecnología para elaborar, si es necesario, más refinerías y también para producir; propuso además tres líneas de acción:

1.- Que en el Congreso se impulse el cambio de la política energética equivocada para que el sistema nacional de refinación efectivamente reciba el millón 700 mil barriles de petróleos diarios.

2.- Tener como principal objetivo ser autosuficientes en petrolíferos, principalmente en gasolinas.

3.- Las refinerías pueden y deben hacerse en México con los recursos económicos de Pemex por firmas de ingeniería con bienes de capital y constructoras mexicanas.



Por su parte, el ingeniero Felipe Ocampo Torrea, profesor en la cátedra de Ingeniería de Refinerías en la UNAM, aseguró que la reforma energética propuesta por el presidente Peña Nieto, no tiene sustento técnico-económico, ya que lo que se dice en ella son generalidades y por lo tanto un engaño para la opinión pública y más para los expertos.


Usen la refinerías al cien por ciento, no estén enviando petróleo crudo al exterior, cuando tenemos capacidad para refinarlo aquí, y no tenemos necesidad de invertir nada, pues es suficiente con la capacidad ya instalada, aseveró, el también autor de varios libros y artículos en el tema petrolero.

A su vez, Rocío Nahle García, investigadora y analista, puntualizó que en los últimos cinco años el abandono técnico-administrativo y presupuestario en el sector de la petroquímica empeoró dramáticamente, ya que no se tuvo voluntad política, sensibilidad administrativa, ni la ética profesional para desarrollar al sector más importante en la transformación del petróleo.

Sostuvo que a nadie le sirve el petróleo sólo para tenerlo ahí “nosotros que tenemos petróleo y que tenemos una infraestructura, estamos abandonando el mercado que tiene mayor valor. La petroquímica es donde se tiene mayor valor agregado y donde se multiplica el factor de manufactura y empleo.

Enfatizó que el país tiene capacidad que ya costó, que ya se pagó, entonces, debe aprovecharse para tal efecto y concluyó informando que el presupuesto que se le otorga a Pemex para petroquímica es sólo del uno por ciento para la inversión, lo cual es llevarlo a la inanición, al completo abandono.